Desde los años 50, la tecnología en pagos ha ido impulsando el comercio. Empezamos con la bacaladera y las tarjetas con datos en relieve que se calcaban en papel carbón/calco y se validaba con la firma del cliente.
Después llegaron la banda magnética y los primeros datáfonos… Cada salto trajo más agilidad en el cobro y más seguridad frente al fraude.
Hoy, cobrar es más móvil, más rápido y flexible. Y en PAYTEF ya estamos trabajando en soluciones SoftPOS para que esa evolución también se note en los comercios, ayudando a construir el futuro del ecosistema de pagos.

Más de 70 años en evolución
De una plancha metálica que copiaba relieves en papel carbón a un teléfono que procesa pagos seguros en tiempo real: pocas historias tecnológicas condensan tanto cambio en tan poco tiempo. Lo que no ha cambiado es el objetivo de fondo —hacer la transacción más rápida, segura y accesible— y todo apunta a que la próxima década traerá innovaciones aún más radicales, desde la biometría hasta los pagos entre dispositivos sin intervención humana. La evolución, lejos de detenerse, acaba de acelerar.


